Esa sensación de angustia por dentro, de desesperación y de impotencia a no poder hacer nada, la irritación que recorre por tus venas en ese mismo instante, que a la par te lleva a la locura de no controlarte en cualquier momento. El deseo de abandonarlo todo y mandarlo a la mierda..
En ese instante apretas tu puño tan fuerte que sientes como las uñas de tus manos arañan el tejido de tu piel, tus músculos se tensan a un punto de querer golpear algo, la respiración es más profunda, notas como tu cuerpo se hincha y tus hombros se cargan en el mismo instante asta llegar a una mirada frita y dura, donde corazón y mente pasan a ser uno solo, el odio te ciega por dentro y se te pasan millones de estupideces que puedes hacer, sientes tu cuerpo lleno de energía que te pide salir, en cuestión de unos segundos pasas a ser una persona distinta durante unos instantes.
Sientes que estás al límite de abandonarlo todo, cansado de luchar y de tropezarte. Estos son los momentos en la vida donde uno necesita ser fuerte y seguir para adelante y caes en un mar de confusiones donde solo hay dos caminos, seguir o abandonar.
¿Cual es tu camino?
Luchar,y tu ¿que elegistes?¿ Y porque era lo que luchavas?
ResponderEliminarYo elegí luchar, siempre me he considerado una persona luchadora y siempre he estado luchando por mis sueños y por las personas que quiero. Elegí luchar en ese momento para seguir adelante ya fuera para bien o para mal. Luchaba por no undirme y recaer, luchaba por un bienestar mejor.
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